Un poco de léxico "familiar" (¿a las familias se les puede insultar de esa forma...?)
- Chinga' (México )
- Merde (Francia ) mierda
- Porca miseria (Italia) puerca miseria.
Los animales
A las chicas francesas les gusta tratarse como animales... sí, pero no porque sean violentas contra las demás, sino que para llamarse de una forma cariñosa, utilizan animales para nombrarse. Así pues:
- Ma puce: mi pulga
- Ma biche: mi cierva
- Ma poule: mi gallina
- Ma caille: mi codorniz
- Ma cocotte: mi gallina
- Mon lapin: mi conejo
O también "mon chou" (mi col).
Y es algo cariñoso. Todavía me parece un poco extraño cuando me escriben y me dicen "Salut ma puce!" (Hola mi pulga). Es cuestión de costumbres y contextos :)
Las "horitas"
En francés, "menos de media hora" se dice "Une petite demi-heure: una media hora pequeña", o también "una hora pequeña: une petite heure" o sea, menos de una hora. Más de media hora es "une longue demi-heure" o sea "una larga media hora". Siempre me ha parecido gracioso que las horas o los minutos puedan ser pequeños o grandes. (Así como en el español hablado en México con nuestro "ahorita").
Señor/ Señora en francés
A diferencia de México, los "Licenciada/o, Ingeniero/a, Maestro/a Doctora/o en Francia no son usados para dirigirse respetuosamente a alguien. En Francia todos son "Madame" (Señora) o "Monsieur" (Señor).
Pienso yo que en México se utilizan esos términos porque la educación superior aún es un privilegio y llamarle a alguien "Licenciado" es un símbolo de status social y que durante mucho tiempo estuvo vinculado directamente a la riqueza económica. En Francia por lo contrario, la educación superior ha sido accesible más tempranamente que en México. Además el grado escolar no es necesariamente un símbolo de clase social, pues ésta se ostenta con propiedades inmobiliarias, cultura general, actividades de ocio, vestimenta, hábitos alimenticios, ascendencia, etc.
Por otro lado, existe el "Mademoiselle" (Señorita), que a partir de febrero del 2012 fue suprimido de los formularios administrativos por motivos de equidad de género.
Me explico. En los formularios oficiales que hay que llenar en Francia había que tachar:
- Monsieur (hombre; en español, mi señor)
- Madame (mujer; en español, mi dama)
- Mademoiselle (mujer; en español, mi damisela)
(Los plurales son: messieurs, mesdames, mesdemoiselles respectivamente)
(Los plurales son: messieurs, mesdames, mesdemoiselles respectivamente)
Si vemos, para los hombres únicamente existía un término -el "Monsieur"- del que no se infiere el estado civil; es decir, un "Monsieur" es cualquier persona del sexo masculino desde los 15 años hasta el más anciano, casado o soltero.
En el caso de las mujeres, con el "Madame" y "Mademoiselle" sí se hace referencia al estado civil, pues una "Mademoiselle" es una joven "en edad casadera" (como decían los documentos históricos), o sea, de los 10 años y permanecía así durante el celibato. Una "Madame" es una mujer casada.
¿Y con qué motivos hacer tal diferencia? En la Francia del siglo XXI, en el que cada vez menos personas contraen matrimonio, y en el que la edad del matrimonio se prolonga hasta más de los 30 años (si es que se realiza), ¿por qué vincular el sexo al estado civil? ¿y por qué a las mujeres sí y a los hombres no?
Sucedió entonces que esta diferencia administrativa representaba una inequidad de género, y la asociación feminista "Osez le féminisme" (Atrévete al feminismo, sitio web: http://www.osezlefeminisme.fr/) impulsó este cambio y el gobierno lo implementó.
Esto se expandió, afortunadamente, a casi todos los sectores de la población. Si se acude a una tienda, a un restaurant, y se quiere dirigir a una empleada se le llamará simplemente "Madame" por más joven que sea. Igualmente a una profesora de universidad, "Madame". A una joven que no conozcas, "Madame" (y se le hablará de usted, también).
Aunque esta circular aún no se cumple a cabalidad en las áreas administrativas, en la calle cada vez es menos usado el término "Mademoiselle" y lo usan las personas mayores o conservadoras. Yo en lo personal, encuentro en la supresión de esa distinción esto algo justo y necesario. La equidad de género también es una cuestión de palabras y conceptos.
Tip:
Aunque literalmente "monsieur" significa en español "mi señor", se ha vuelto una sola palabra y los franceses no piensan que al decirla están diciendo a alguien "mi señor, puede traerme una sopa". Piensan más bien "señor, puede traerme una sopa". Entonces es posible decir "un monsieur m'a aidé" o sea "un señor me ayudó" y no "un mi señor me ayudó".
Por el contrario, "madame" no se puede utilizar de la misma manera que "monsieur". Aunque "madame" significa literalmente "mi dama", en el caso de querer referirse a una señora desconocida se le llamará "une dame" ("une dame m'a aidé", "una señora me ayudó"), y no "une madame" porque "une madame" es más bien una prostituta ("une madame m'a aidé" sería entonces "una prostituta me ayudó").
Espero hayan entendido esta última parte :P
Los nombres que son apellidos en Francia.
En Francia los nombres de las personas no son nombres, son "pre-nombres". Quien haya asistido a alguna clase de francés elemental, sabrá lo confuso que es ésto para los hispanoparlantes. Veamos:
Nom: (aquí no hay que poner el nombre, sino el apellido. P.ej. Sánchez, López)
Prénom: (es el nombre antes del nombre, o sea, el nombre de pila o antropónimo, p. ej. Hugo, María)
Entonces el nombre, en documentos oficiales, hay que ponerlo en mayúsculas. Así pues María SÁNCHEZ.
¿Con qué objetivo? Con el de diferenciar los nombres de los apellidos. Claro, diríamos que es sencillo saber que en el nombre Jean Dujardin (como el actor francés, y que significa Juan Deljardín), el nombre de pila es "Jean" y el apellido es "Dujardin". Pero ¿y si la persona se llama Jong-suk Kim? Kim suena a nombre de pila, ¿no? Pero no tenemos la certeza de que lo sea. Ni el orden tampoco nos lo expresa. En un país donde la inmigración es alta, los nombres propios se vuelven indescifrables para una cultura occidental. Entonces, la utilidad de escribir el apellido en mayúsculas es de importancia MAYÚSCULA. :)
Sólo un apellido.
Por otro lado, sólo se pone un apellido: el paterno. Los apellidos maternos se eliminan. Claro, es una cultura patriarcal. Aunque la ley permita poner el apellido materno en vez del paterno al registrar a un recién nacido, en realidad la burocracia francesa -y la sociedad francesa, por lo demás- hace que permanezca la costumbre de bautizar con el apellido del padre.
Cuando una mujer se casa, debe (aunque tiene el derecho de no hacerlo) eliminar su apellido y adquirir el del marido. O juntarlo con un guión, claro, poniendo primero el del marido y luego el suyo. Cuando las mujeres quieren hacer uso del derecho de conservar el apellido que les fue heredado de su padre, se ven confrontadas a la burocracia que les realiza trámites quitándoles el apellido del padre y poniéndoles el del marido. Sí, aunque se le pida explícitamente no hacerlo, lo hacen, no hay escapatoria. Aunque la persona que te atienda sea una mujer... joven.
Las francesas se sorprenden cuando una les cuenta que en el caso de México, se conservan los nombres y los apellidos con los que uno nació. Sí, nombres kilométricos: Patricia Rosa López Castillo, pero al fin y al cabo los propios y no los del marido (A menos que se sea una mujer conservadora y decida ponerse "Guadalupe González de Ramírez").
Y no es que en México y en hispanoamérica tampoco el sistema sea muy justo, puesto que heredamos en primer lugar el apellido del padre y en segundo el de la madre, pero al menos hay una huella de la madre en nuestro nombre.
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